jueves 29 de mayo de 2008

Las puñeteras glandulillas

Érase una vez un mundo donde no existían las personas ni los seres vivos, tan sólo existían máquinas y materia inerte. Era un mundo sin vida tal como la conocemos.

En este mundo, las máquinas estaban muy perfeccionadas, tanto que su comportamiento aparente era idéntico al de los seres vivos, incluso al de las personas. Las máquinas se alimentaban de materia, se relacionaban entre ellas e incluso perecían.

Las máquinas de este mundo tuvieron su origen, hace mucho, mucho tiempo, a partir de organismos vivos inteligentes que las fabricaron y diseñaron para que ellas mismas se perfeccionasen y adaptasen con facilidad.

Las máquinas pensaban, realizaban cálculos en tiempo real sobre los datos observados y respondían con su cuerpo en consecuencia, según complejos y refinados algoritmos.

Las máquinas también sentían, y sus sentimientos interferían en su proceso de pensamiento. Esta interferencia impedía que las máquinas realizasen las acciones más convenientes y erraran.

Para que las máquinas sintieran, sus creadores usaron para su composición materia susceptible a ciertos fenómenos físico-químicos. Así, cada partícula material de la máquina puede ser estimulada por la luz, la temperatura, la presión, la composición química de su entorno, y muchos otros factores físico-químicos. A esta materia la llamaremos materia sensible.

No todas las partículas de la máquina se estimulan con los mismos fenómenos, ni todas responden de igual modo. Hay distintos tipos de componentes materiales según su tipología de estimulos y su reacción.

Las máquinas fueron diseñadas en base a una composición modular. De esta forma, disponían de varios módulos:

- un módulo de nutrición: el cual gestiona la ingestión de alimentos, la asimilación de los mismos y la excreción
- un módulo de expresión: el cual genera fenómenos físico-químicos en los que se codifica un mensaje que la máquina quiere transmitir al exterior, tales como sonido, olor, movimiento corporal, etc
- un módulo de pensamiento: el cual gestiona los cálculos, los pensamientos
- un módulo de control: encargado de supervisar el buen funcionamiento del sistema y de actuar en consecuencia en caso contrario
- un módulo de comunicaciones: encargado de canalizar los mensajes entre los distintos módulos

Todos los módulos estaban hechos íntegramente de materia, y toda la materia era sensible, es decir, se estimulaba y reaccionaba con ciertos fenómenos físico-químicos.

Cuando la materia de la máquina, o la máquina en sí, recibía condiciones físico-químicas dentro de un rango operativo normal, ésta funcionaba sin ningún obstáculo y su potencial era del 100%. Su comportamiento es completamente predecible, y otras máquinas podían predecirlo.

Cuando las máquinas no reciben condiciones físico-químicas en el rango normal, o bien la materia modifica este rango y las condiciones, aún constantes, dejan de ser normales, éstas operan de un modo diferente. Influida por el exceso o defecto en alguna/s de estas magnitudes físico-químicas, la materia sensible actúa automáticamente en consecuencia para corregir esta situación.

Las máquinas fueron diseñadas para que el módulo de pensamiento quede aislado, pero conectado, del resto de módulos. De este modo, las decisiones de alto nivel de la máquina son siempre tomadas por este módulo. No obstante, el módulo de pensamiento, al igual que cualquier otro, es susceptible de ser alterado por ciertos fenómenos físico-químicos, modificando su funcionamiento normal.

Las máquinas, tras miles de años de evolución y perfeccionamiento, han creado modelos conceptuales de la realidad que usan para realizar con eficacia y eficiencia las acciones para las que han sido diseñadas. Estos modelos están basados en hechos reales. Unos modelos son más abstractos y tienen más entidad y otros son más concretos.


continuará...

viernes 23 de mayo de 2008

Tocando Bad Penny (Rory Gallagher)

Me compré una batería hará cuatro meses, y a ratos voy aprendiendo un poquito. He grabado algunos videos (cinco) tocando algún tema conocido. Éste video que os presento es el último que publiqué, y en él toco el tema Bad Penny del gran Rory Gallagher. Os dejo con el tema.

jueves 22 de mayo de 2008

Un tema de Porcupine Tree

Porcupine Tree es un grupo de rock progresivo inglés. Este tema se llama Shallow y es del disco Deadwing del año 2005. Disfrutadlo.


lunes 19 de mayo de 2008

Reflexiones sobre: ¿pueden las máquinas pensar y sentir? (solo un avance)

Hay varios temas que suscitan mi interés por reflexionar sobre esta pregunta. En primer lugar, tengo que decir una consideración sobre la utilidad de estas reflexiones.

Soy consciente de que, con gran probabilidad, nada de lo que yo piense y escriba aquí será novedoso y que la humanidad no conozca ya, dada mi escasa cultura y nivel científico. No obstante, cada paso que voy leyendo y estudiando, lo voy razonando y contrastando con lo que sé.

Unido a esto tengo siempre un objetivo, lo cual es necesario para guiar y orientar mis esfuerzos intelectuales. El objetivo es descubrir muchos aspectos de la realidad que necesitan formalización, quizás descubrir nuevas formas de concebir ciertas cosas que dé explicación a otras que no la tienen...

jueves 13 de marzo de 2008

Ya soy Ingeniero en Informática !!

Por fin terminé la carrera, he aprobado la última asignatura ayer (un 7.7 de nota). Ahora puedo notar que me siento mejor, con mayor fortaleza y vigor (es broma). Yo creo que lo importante es que, aunque haya tardado, más vale tarde que nunca, y ahora puedo dedicarme, con tranquilidad mental, a ejercer mi oficio. Bueno, pues nada, sólo eso. Un saludo a tod@s!

P.D. Os dejo este precioso temita de King Crimson que me ha acompañado estos últimos dias de estudios

miércoles 21 de noviembre de 2007

Pink Floyd

Escuchen este fragmento del tema Dogs del disco Animals (1977) de Pink Floyd. Para mí es una maravilla.




martes 30 de octubre de 2007

Un adulto

Un adulto usa las destrezas adquiridas de joven, pero le resulta cada vez más complejo generar unas nuevas, pese a que en su vida las necesite. Entonces es cuando el ser adulto se alegra o se arrepiente de haber o no desarrollado esas destrezas cuando aún era joven. En gran medida, por aquel entonces, esas destrezas le eran reveladas y propuestas para desarrollo gracias a sus padres, a sus amigos más influyentes y a otras circunstancias varias de la vida.

Imaginemos un caso en particular: un adulto que siente amor por otra persona y, a la vez, sabe que esa persona quizá pueda hacerle daño, o quizá no se lo haga nunca.

La reacción natural de los seres vivos ante lo que les vaya a hacer daño es huir o, por el contrario, enfrentarse a ello. En resumidas cuentas: desconfiar y estar a la defensiva por lo que les pueda ocurrir. Y entonces, ¿cómo iba el adulto a depositar su plena confianza en la otra persona si ésta quizá pueda hacerle daño?. Súmese a esto que un adulto, cuando ama enteramente a otra persona, está “desnudo” y es, por tanto, más vulnerable aún.

Por otra parte, si el adulto no deposita su completa confianza en la otra persona, ¿cómo iba a amarla con plenitud?.

Esta situación, la cual es bastante real y frecuente, se presenta en algunas ocasiones como un sin vivir. Quizá el adulto acabe rogando a la otra persona que le prometa que nunca le hará daño, incluido el no abandonarlo (lo cual está tipificado como uno de los mayores daños posibles, junto a los engaños o el adulterio).

Algunas personas adultas pueden conocer en su interior un modo de llevar esta situación, disfrutando plenamente del amor y, a la vez, estando preparado para acometer un posible daño de la otra persona. Aunque personalmente pienso que esta situación, a la larga, no es sostenible y el adulto no podrá soportarla por siempre.

Otras personas adultas pueden no tener ni siquiera constancia de un modo de sobrellevar la situación, calificándola de imposible. Pero, desgraciadamente, en la vida, antes o después, con una cosa o con otra, se presentan nuevas situaciones en las que, análogamente, ocurre lo mismo: no hay nada seguro y sin posibles problemas.

Entonces, el adulto se plantea: ¡ojala hubiese estado acostumbrado de joven a sobrellevar lo que no es seguro, a los cambios, a lo que te puede hacer daño!. Pero, desgraciadamente, eso no es fácil de aprender cuando se es joven y, en cualquier caso, la vida, los padres o los amigos, nunca le enseñaron esa lección.

Para concluir, aunque un adulto pretenda hacer adquirir a sus hijos las destrezas que él ha considerado más relevantes en la vida, éstos, por naturaleza, no comprenderán nunca el alcance de dichas destrezas hasta que sean adultos. Por lo que, entonces, quizá sientan que ya es demasiado tarde, otra vez. Por ello, la vida de las personas, sus problemas e inquietudes, aunque pueda parecer exagerado, no evolucionan, sino que se repiten, generación tras generación. Y con ello, sus estilos de vida, su política, su cultura y, en última instancia, su existencia misma.

El hecho de que se repita no es necesariamente malo, no si la vida de una persona trata de que ésta viva sea como sea, según la mejor manera que quiera; la cual acaba siendo la de todos: vivir por y para la felicidad.

Ahora, si la vida quizá fuere una oportunidad para hacer alguna otra cosa diferente, la naturaleza del ser humano es, sin duda, entonces, su mayor lastre para llevarla a cabo. Tanto peso tiene este lastre que, al final, la vida acaba por reducirse nuevamente a lo de siempre. Y así, otra vez, volvemos a describir la vida de las personas.

FIN